Un camino por el continente de contrastes

El libro ¨ Diarios de Motocicleta ¨ de Ernesto “Che” Guevara

Ernesto Guevara conocido como “Che Guevara”, es una persona notable y compleja, famosa por ser médico, político, guerrillero y muchas otras cosas. Pero hoy hablamos de Ernesto Guevara como periodista y escritor, un viajero con mucha pasión y curiosidad en su corazón. El joven aventurero argentino es un escritor ambicioso, que siempre ha estado interesado en viajar y se inspiró por primera vez en libros de aventuras, como las luchas y aventuras de Sandokán, de Emilio Salgari y, sobre todo, los viajes de Jules Verne.

Diarios de Motocicleta- Notas de viaje por América Latina es una colección de notas, entradas personales de su diario y cartas enviadas a su familia durante su viaje por América Latina.

El día es 4 de enero de 1952, cuando junto con su mejor amigo, Alberto Granado, salen de Córdoba, Argentina, en una motocicleta, llamada “La Poderosa”, con el fin de cruzar el continente sudamericano. Pasando por lugares impresionantes en Argentina, Chile, Perú, Colombia y Venezuela, el periodista, narra su viaje a modo de diario personal, utilizando predominantemente la primera persona. Sin embargo, podemos observar algunas entradas en tercera persona, que se utilizan para describir algunos de los lugares que él descubre y las personas que conoce durante este viaje.

Este camino del joven de 24 años y su amigo, es un viaje de descubrimiento, que también se convierte en uno de auto descubrimiento. Sin saberlo, Ernesto crea una imagen de sí mismo, con un toque de humanidad y crudeza, perfecto para crear un poco de controversia. Al leer sus entradas, podemos notar la simplicidad en sus palabras y de su vida también. Guevara comienza la mayoría de sus entradas del diario con actualizaciones sobre su salud mental o física. El último se convierte en un concepto recurrente, ya que a menudo se enferma debido a su asma. Sin embargo, su condición física nunca interfiere en  la relación de lo que siente y ve, haciendo que su lenguaje sea tranquilo, crudo y honesto. Hablamos de una simplicidad majestuosa, que emerge a través de palabras honestas, que representan un mundo hermoso, pero a veces cruel.

El argentino toma el camino menos transitado y, por lo tanto, se distancia del viajero común. Esto le da la oportunidad de describir el mundo real sin ver lo que vería una multitud de turistas, tiene la oportunidad de ver su propia verdad y describirla sin distorsiones. Esta es una de las razones por cual el tono a lo largo del libro cambia constantemente, dependiendo de lo que el escritor ve. Al conocer personas extraordinarias que los ayudan a avanzar en su viaje, encontramos un ambiente de celebración y calidez, sin embargo, al cruzar algunas tierras desafiantes, el escritor informa con profunda tristeza y honestidad sobre lo que sus ojos ven.

Ernesto Guevara, por su estilo de viaje y por las palabras que usa, es un viajero ligero. Así como el inicia esta expedición sin empacar mucha ropa, también lo inicia sin prejuicios y sin pensamientos que influyan su mente. El vive esta experiencia hambriento de por descubrir y con un agudo sentido de observación. Mientras observa, nunca habla de hechos científicos o afirmaciones numéricas. En cambio, a través de la simplicidad, crea imágenes pictórescas de la naturaleza, de personas y de todo lo que encuentra durante su viaje. “La luna llena se recupera sobre el mar y cubre de reflejos plateados las olas. Sentados sobre una duna, miramos el continuo vaivén con distintos ánimos: para mi fue siempre el mar un confidente, un amigo que absorbe todo lo que cuentan sin revelar jamás el secreto confiado y que da el mejor de los consejos…”(Cita del capítulo “El descubrimiento del océano”).  Su prosa es muy fresca, y a través de las palabras que usa, nos permite ” sentir sonidos que jamás hemos escuchado.” (Aleida Guevara March)

¿Es la escritura de Ernesto Guevara un buen ejemplo a seguir? ¿Qué podemos llevarnos consigo de él?

Podemos aprender de él. Lo mejor que puede hacer el viajero, es mantener siempre un fuerte sentido de observación, ya que esto es crucial para poder absorber el mundo que lo rodea. Unos ojos atentos siempre son  de gran valor. Una vez que el mundo se haya visto a través de estos ojos observadores, el escritor podrá crear y transmitir un mensaje claro al lector. Además, dejando atrás prejuicios y la influencia del entorno, un buen viajero siempre debe comenzar con una mente abierta y crear su propia opinión, sin ninguna influencia. Esto puede llevar a crear algo puro y original, sin llevar el peso del pasado o de lo que ya se ha escrito.

Por último, la simplicidad de Ernesto ha creado grandes cosas. Sin ideas complejas ni excesos, el escritor aún puede traernos un mundo mágico. Simplemente agregando su propio punto de vista, por más crudo que sea, Ernesto Guevara demuestra que no necesitamos reinventar la rueda, porque las cosas simples pueden involucrar al lector profundamente y dar un viaje inolvidable.

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